urcharted el legado perdido

Uncharted: el Legado Perdido ya tiene fecha de salida

El 23 de agosto es la fecha en la que podremos disfrutar de una nueva aventura de la popular saga de Naughty Dog. Después de creer que con la cuarta entrega de Uncharted 4 se ponía fin a esta saga de cazatesoros, todos nos sorprendimos al conocer la noticia de la nueva entrega, que, en este caso, en lugar de ser protagonizada por Nathan Drake, será su colega Chloe Frazer quien se encuentre al mando. Sobre cómo ha terminado trabajando codo con codo con la villana Nadine Ross, sólo el tiempo (y la partida) nos lo podrá desvelar.

El futuro de Uncharted

Naughty Dog dejó bien claro que el bueno de Drake colgaba las botas en el cuarto episodio, y lo cierto es que nos quedó bien claro tras disfrutar del maravilloso cierre de su aventura. Y nadie esperaba que Chloe fuera a recoger el testigo. Pero, al parecer, muchos expertos hablan de la posibilidad de que esta nueva entrega (a la que, en realidad, se trata como una expansión de Uncharted 4) pueda poner el auténtico punto final a Uncharted.

Hasta la fecha, hemos visto títulos de esta saga en PS3, en PS4 y, también, en PSVita. No creemos que vaya a tener cabida una versión para máquinas recreativas (aunque, pensándolo bien, ¿quién sabe?), y lo cierto es que se trata de uno de los buques insignia de Sony, que no tiene pinta de aparecer en plataformas de otras compañías, como Xbox One (o la nueva Scorpio), o Nintendo Switch. Además, la lealtad de Naughty Dog acompaña a la empresa japonesa desde la primera PlayStation, con Crash Bandicoot.

Qué nos espera con Naughty Dog

Pero, si bien Uncharted llega a su fin, su expansión no es todo lo que tenemos que esperar de la compañía de Santa Monica (California), puesto que está previsto que, para finales de año, tengamos entre nuestras manos la segunda y esperada entrega de The Last of Us.

Por el momento, nos contentaremos sabiendo que todavía nos queda una nueva aventura Uncharted a la que hacerle frente a partir del 23 de agosto en PlayStation 4.

 

¿Cuánto duermen los europeos?

El descanso y el sueño son muy importantes para el bienestar del cuerpo, ya sea en España, en UK, en Alemania o en Pekín. No obstante, cada localización tiene sus pautas y parámetros de descanso, muchas veces, involuntariamente establecidos.

Los españoles tienen la fama de dormir menos por nuestro gusto a la vida nocturna, porque nuestros horarios no corresponden con el ritmo solar o bien porque queremos ver esa serie que empieza a una hora poco prudencial de la noche en comparación a cualquiera de nuestros vecinos europeos.

Y la verdad que no les falta razón. Los españoles dormidos una media de siete horas y 45 minutos, tan solo rozando, sin llegar a las 8 horas reconstituyentes, que aconsejan expertos y médicos para el total descanso y el bienestar corporal.

Un estudio afirma que los holandeses son los que más tiempo, en horas, duermen. Las ocho horas y nueve minutos de media los posicionan líderes en Europa.

En otras palabras, los españoles duermen una hora menos que a diferencia que el resto de europeos. Aunque este dato no implica de forma grave en la vida cotidiana de los ciudadanos, los especialistas que tratan este tipo de estudios advierten que más de un tercio de la población padece algún tipo de trastorno del sueño, agravando la salud de las personas de quienes lo sufren.

Tener este tipo de traumas en el descanso  puede llevar a experimentar estados de estrés y ansiedad que se transforman en insomnio o problemas de socialización, pasando por estados de nervios e intranquilidad.

Otros de los problemas que acarrea la falta de sueño es la conducta alimentaria, el metabolismo, o las derivaciones de enfermedades como pueden ser cardiovasculares, de obesidad o diabetes, que si en muchos casos no se toma en serio pueden transformarse en crónicas.

Así que hablar de problemas de sueño, y descansar como es debido es más importante de lo que muchas personas nos pensamos. Para un bien común como puede ser evitar accidentes de tráfico, debido a la somnolencia al volante, el rendimiento en el trabajo, y el que venimos hablando en párrafos anteriores, la salud.

Fobias: ¿Cuáles son las más raras?

Muchas son las fobias que existen en la sociedad, que atormentan y que perturban la vida cotidiana de quienes las padecen, es por ello que la persona que sufre la fobia suele hacer todo lo posible para evitar aquello que se la provoca.

Por definición, una fobia es un trastorno de la ansiedad, caracterizado por el sentimiento de miedo irracional a un estímulo, como puede ser una situación, un objeto, un lugar o un ser vivo entre otros ejemplos.

No obstante, hay algunas fobias que pueden ser de todo, pero no menos que curiosas. Así que en este artículo os presentamos tres curiosas y que se conocen hasta el momento.

¡Empezamos!

Tripofobia, o miedo a los agujeros

Para iniciarnos con algunas de las fobias más curiosas, hablamos de la tripofobia. Las personas que sufren de ello manifiestan un verdadero e intenso miedo y náuseas a cualquier tipo de agujero pequeño, o bien un conjunto de ellos.

Coulrofobia: miedo a los payasos

Pánico, miedo, ansiedad y angustia es lo que sienten las personas que tienen miedo y fobia a los payasos. Esta es una de las fobias raras que son más comunes. Se considera extraña, puesto que un payaso es un personaje que se asocia a lo gracioso y divertido, y es raro que alguien sienta lo contrario.

Este miedo puede causar graves e importantes ataques y brotes de ansiedad.

Crematofobia o Crometofobia: miedo al dinero

Esta es, quizá, la fobia más rara de todas. La Crematofobia es el miedo irracional frente al estímulo del dinero.Este miedo es muy complicado de sobrellevarlo, puesto que frente a la sociedad actual, es imprescindible como para ir al supermercado o viajar en transporte público.

No obstante, no hay que confundir el miedo a tocar el dinero, con el de un creamtofóbico, que es más bien a la corrupción o algún trauma casuado por el dinero.

Xantofobia: miedo al color amarillo

Dentro de las fobias extrañas, la xantofobia se centra en el miedo irracional al color amarillo. La persona que padece de ello siente miedo y una gran ansiedad frente a todo aquello que contenga el color amarillo. El sol, el color amarillo en sí, o la misma palabra son objeto de ansiedad pore el xantofóbico.